Nonó

Nonó, los inicios.
Unos meses después de haber nacido, ya cerca del verano fui a visitar a mi bisabuela. En el cuarto de mi tío Diego encontré un león de peluche de larga melena marrón. No sé que pasó, pero sentí que eramos uno.

Ese verano me acompañó en mis primeras vacaciones a Buenos Aires (ver la foto) y desde entonces siempre dormimos juntos.

Luego de un tiempo, no sé que me pasó, pero me comencé a comer los pelos de la melena de Nonó, hasta que quedó pelado. Pero seguimos inseparables.

Nonó a comienzos del 2011. Ya sin pelos, pero siempre fiel.

A Junio de 2011. Ese muñeco no da mas...